El Madrid se queda sin anti-Messi
Los madridistas llevan dos años y medio celebrando la Champions que ganó el Inter como si fuera suya. Como si se tratara de su Décima. Y, total, porque aquel Inter de Mourinho fue capaz de eliminar en semifinales al Barça y evitar, así, que el equipo blaugrana pudiera ganar la Copa de Europa en el Bernabéu. Aquella hipotética imagen de Puyol levantando la `orejuda¿ en el palco del ilustrísimo Don Santiago era una pesadilla recurrente para los merengues. Sentían pánico ante la posibilidad de que las `hordas blaugrana¿ asaltaran la Castellana y tomaran la Cibeles. Hasta que Mourinho les salvó de un ataque de nervios en la famosa noche de los aspersores. Florentino Pérez, en agradecimiento a los servicios prestados, decidió fichar al entrenador portugués por todo el dinero del mundo como nuevo héroe del madridismo.
Desde hace unos meses, y ante la imposibilidad de que Mourinho acabara con el ciclo triunfal del Barça (el chupito monárquico no justifica los millones invertidos), el madridismo había depositado todas sus esperanzas en Neymar, al que querían convertir en el nuevo héroe blanco. Los merengues estaban convencidos de que el joven crack brasileño podría evitar otra fiesta blaugrana, en esta ocasión en Japón, con motivo del Mundial de Clubs. Soñaban con un triunfo del Santos ante el Barça en la final de la Intercontinental con golazo de Neymar para adoptar al delantero de la cresta como el enésimo anti-Messi.
La estrategia estaba muy clara: glorificar a Neymar por haber noqueado al Barça (como se hizo con Mourinho) para después ficharlo por mucho más de lo que vale (se llegó a especular con una oferta de 70 millones de euros). Pero todo el montaje estalló ayer por los aires...
A las 11.30 de la mañana (hora brasileña), el presidente del Santos, Luis Alvaro Oliveira Ribeiro, y el padre de Neymar, llegaron a un acuerdo para que el futbolista renovara hasta el 2014. Poco después, se montó una multitudinaria rueda de prensa en la que el jugador juró amor eterno a su club, mientras que el orondo y feliz Oliveira aseguraba que “el nuevo contrato está firmado y garantizado”. La irritación de Florentino Pérez fue mayúscula. Le acababan de dar calabazas en sus propias narices. Había fracasado en su ofensiva sobre el terreno: ni siquiera el viaje del director general del Madrid, José Ángel Sánchez, acompañado del director deportivo, Miguel Pardeza, y del abogado del club, Javier López Farré, había servido para convencer a Neymar. Tampoco el cheque con una cifra mareante. Por primera vez, un futbolista no caía rendido ante el talonario de Florentino.
La decepción madridista era, ayer, enorme. La operación mediática se había desmoronado como un castillo de naipes. El fiasco se palpaba en las huestes de la caverna mediática. Se habían quedado sin su nuevo 'héroe por accidente'. Neymar no será otro Mourinho.
Lo que hacen las semanas sin fútbol en primera división. Parece que a los fanáticos antimadridistas como Lluis les interesa más la renovación de Neymar que la victoria del Barça contra el Hospitalet o el gol de Iniesta marcado en el mismo partido. ¿Madriditis? Según ellos, no. Como si fuéramos idiotas.
Hasta qué extremo puede llegar la rabia sufrida por este personaje (que seguro que no es el único), para intentar vender la renovación de Neymar como un "plante al Madrid". ¿No era un niñato malcriado? ¿Entonces? ¿A qué viene celebrar esta renovación como si el Barça hubiera ganado la Champions? Menudo ridículo, otro más.
Más cosas. En el primer párrafo, que si el Madrid lleva celebrando dos años y medio la eliminación del Barça... No creo que hubiera tanta celebración en Madrid como palabras tragadas por vosotros. "Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid". "Humillar al Madrid viendo a Puyol levantar la cuarta en sus propias narices". Éso, éso es lo que os jodió. Y mucho. Os tragásteis vuestra prepotencia, y merecidamente. Ah, y por cierto, Mascaró... Vuestra humillación, con aspersores incluidos, hace año y medio, no dos y medio. Es menos de lo que parece, aunque intentéis alejarlo en el tiempo.
Segundo párrafo, el "chupito monárquico". Ya quedaste en evidencia en el mes de abril, tratando la copa del título más importante antes de jugarla, y devaluándola después de tener que tragarte (otra vez) tus palabras. La copa la ganó el Madrid. Es un título más, y si te pica te rascas. Y diría más, es un título más importante que las supercopas y que el mundialito. Lo que pasa, Lluis, es que eso también te jodió bastante, así que toca devaluarlo, ¿no?
Y luego lo del final. Que vosotros habléis de caverna mediática es para tomárselo a guasa. Otra vez intentando tratar a todos por idiotas. Si lo de Madrid es caverna, ¿qué es lo vuestro? ¿Vertedero mediático? ¿Terrorismo periodístico? Para fiasco, el tuyo. Tanto por la eliminación con el Inter, como por la Copa que dábais por ganada (ésa sí que fue una caída dura). Ah, y actualmente los tres puntos. La liga. ¿Qué es lo que os queda ahora? Celebrar la renovación de Neymar. Qué bajo habéis caído los antimadridistas...
Imagino que lo próximo será celebrar que un entrenador hable mal del Madrid... como hacéis vosotros a diario. Vergüenza (que no tenéis ni una pizca) debería daros. No hay temmporada que no os dén en las narices, y espero que pronto vuelva a ocurrir.
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