La increíble pequeñez de un grande
Resulta increíble la pequeñez en la que ha caído el Real Madrid. De presumir, o mejor chulear, de Copas de Europa han pasado a sacar pecho por una Copa del Rey ganada en la prórroga, con un arbitraje más que dudoso y en plena racha de trece títulos consecutivos por parte del Barça. Ni en las perores épocas de ostracismo azulgrana se caía tan bajo: el Barça no ganaba títulos, pero por lo menos no sacaba pecho. Y es que debe resultar difícil aceptar cambios tan radicales como el que ha experimentado la relación entre Barça y Madrid. No es, de hecho, algo sólo de la última década, sino que va más allá: los nacidos después de 1966 han vivido más Copas de Europa del Barça que del Real Madrid. Cuatro a tres. Ya pueden darle vueltas, ya, que la estadística es irrefutable.
Como se suele decir, no hay más ciego que el que no quiere ver.
Para el señor Poquí resulta que ahora celebrar un título es de equipos pequeños... Sí, sabemos lo que escuece en ciertos sitios. El Madrid impidió que el Barça ganara otro sextete. ¿Es eso? Lo del arbitraje dudoso ya es para revolcarse. Aún lloran.
Y luego lo de las Champions, para mear y no echar gota... La historia "empieza" cuando les conviene a ellos para decir semejantes memeces. El Madrid tiene 9 Copas de Europa. El Barça 4. A partir de ahí, que Poquí dé todas las vueltas que quiera, que llore lo que quiera, que empiece a contar de donde quiera, que hable de Franco lo que le dé la gana si le apetece, que la realidad es la que es. Como dice él, estadística irrefutable. 9 a 4. Es así, pese a quien le pese.
Porque lo que ha soltado aquí es como si alguien dijera: "Todos los nacidos después de 2009 han visto ganar al Madrid una Copa del Rey y al Barça ninguna". Sí, otra estadística irrefutable, pero igual de ridícula que la que nos presenta Poquí.
Ni ganando dejarán la madriditis aparcada. Es lo que hay.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Os animo a comentar cualquiera de las entradas, eso sí, aunque la opinión es completamente libre, pido respeto y sensatez.